Todo viaje empieza con la misma pregunta: cuánto dinero cambiar antes de salir y con qué pagar una vez allí. La respuesta depende menos del destino que de tres decisiones que tomas en el terminal.
La regla de oro ante cualquier terminal
Cuando un terminal de pago o un cajero te ofrece cobrarte en tu moneda de origen en lugar de la moneda local, rechaza siempre la oferta. Se llama conversión dinámica de divisa (DCC) y esconde un recargo del 3 % al 10 % tras una pantalla que parece ofrecer comodidad. Elige pagar siempre en moneda local y deja que tu banco haga la conversión: casi siempre, incluso un tipo bancario mediocre es mejor que el de la DCC.
Cuánto efectivo llevar
- Destinos donde se usa mucho efectivo: Japón, Alemania, el Sudeste Asiático fuera de las grandes ciudades, y mercados y zonas rurales de cualquier parte.
- Destinos donde predomina la tarjeta: los países nórdicos, el Reino Unido, China (pagos móviles) y la mayor parte de las zonas urbanas de Norteamérica.
- Una referencia razonable: lleva efectivo local para uno o dos días de gastos y repónlo en cajeros, en vez de cambiar una gran cantidad por adelantado.
Cómo usar los cajeros
Las casas de cambio de los aeropuertos ofrecen los peores márgenes del sector: úsalas solo en caso de emergencia. Retirar dinero en cajeros vinculados a bancos del destino suele ofrecer un tipo cercano al tipo medio del mercado. Lo habitual es retirar de una vez el efectivo para varios días, para repartir mejor las comisiones fijas, y rechazar la oferta de conversión del cajero (la misma trampa de la DCC).
Tarjetas adecuadas para viajar
- Las tarjetas sin comisión por transacciones en moneda extranjera evitan el recargo habitual del 1 % al 3 % en cada compra.
- Las tarjetas de viaje prepago fijan el tipo de cambio: son útiles para controlar el presupuesto, pero pierdes la ventaja si el tipo evoluciona a tu favor.
- Los monederos móviles (Apple Pay, Google Pay) aplican las condiciones de tu tarjeta y se aceptan en más lugares de los que muchos viajeros esperan.
Guarda una pequeña reserva en una moneda fuerte
Un pequeño fajo de dólares estadounidenses o euros es un recurso de emergencia universal: se puede cambiar en todos los países del mundo y es la clásica salida cuando fallan las tarjetas, los cajeros no funcionan o una moneda local está en crisis. Probablemente no lo necesitarás; para eso sirven precisamente las reservas.
Lista de comprobación
- 1. Avisa a tu banco o, mejor aún, usa una tarjeta sin comisiones por uso en el extranjero.
- 2. Lleva algo de efectivo de tu país para las primeras horas, no todo el presupuesto.
- 3. Retira dinero en cajeros de bancos locales y rechaza las ofertas de conversión.
- 4. Paga siempre en moneda local.
- 5. Guarda una reserva en USD/EUR en un lugar distinto de la cartera.
Sigue estos cinco consejos y obtendrás un tipo mejor que el de la mayoría de los viajeros, sin tener que volver a pensar en el dinero hasta el vuelo de regreso.